La reciente creación de la Mesa de Trabajo Técnica para la Modernización del Espacio Aéreo y la Eficiencia Operacional (Resolución 67/2026) plantea el desafío de sentar de forma permanente a los principales actores del sector para rediseñar rutas, optimizar la circulación de aeronaves y reducir las demoras crónicas. Sin embargo, para que este espacio no sea un simple simulacro burocrático o un ejercicio de relaciones públicas, debe dejar atrás los parches políticos y técnicos que aún persisten en distintos sectores del sistema y avanzar hacia soluciones estructurales, pues en la aviación hay algo bien claro: ninguna eficiencia puede lograrse canibalizando los márgenes de seguridad operacional.
Para que este foro se convierta en una herramienta verdaderamente útil, la Mesa Técnica debería abordar los siguientes ejes de acción.
Seguridad operacional y procedimientos
- Subsanar las observaciones sobre los IFPs: Diseñar un plan técnico inmediato para corregir los procedimientos de vuelo instrumentales y levantar la “Preocupación Significativa de Seguridad Operacional” (Red Flag) de la OACI.
- Revisión de las reformas normativas (RAAC): Revisar las modificaciones a la RAAC 91 sobre el cálculo de combustible remanente —devolviendo al piloto su potestad histórica—, adecuar la normativa VANT y restringir los vuelos VFR nocturnos a lugares técnicamente habilitados.
- Transición hacia una navegación basada en la performance (PBN) integral: Establecer un cronograma para reducir gradualmente la dependencia de radioayudas terrestres convencionales allí donde resulte técnica y operacionalmente posible, ampliando la utilización de procedimientos satelitales GNSS/PBN y manteniendo los sistemas terrestres que continúen siendo necesarios como respaldo o por razones operativas.
- Transparencia en alertas de tránsito: Publicar de manera abierta el número y la frecuencia de eventos TCAS (Traffic Collision Avoidance System) detectados, permitiendo una auditoría civil y especializada sobre las situaciones de riesgo de colisión.
- Estadísticas abiertas de incidentes y accidentes: Abrir a la ciudadanía y a la comunidad aeronáutica el registro detallado y actualizado de todos los incidentes y accidentes aéreos ocurridos en jurisdicción nacional, sin dilaciones burocráticas.
- Publicación irrestricta de los PNSO: Garantizar la transparencia del sistema mediante la publicación periódica de los reportes PNSO, incluyendo aquellos que adviertan deficiencias técnicas, operativas, organizacionales o vinculadas con el desempeño y la profesionalidad del personal, junto con los diagnósticos y acciones adoptadas.
Infraestructura y navegación aérea
- Soberanía y radarización del territorio: Ampliar la cobertura de radares primarios en el territorio nacional, fortaleciendo la vigilancia y el control del espacio aéreo.
- Red nacional ADS-B: Implementar la tecnología de Vigilancia Dependiente Automática Transmitida (ADS-B) con cobertura total e ininterrumpida en el territorio continental y marítimo para optimizar el seguimiento de aeronaves.
- Acelerar el Plan CAF/EANA/INVAP: Concretar de forma urgente las mejoras en radares y tecnologías pendientes, especialmente las antenas ADS-B y radares primarios en Baires, Córdoba y Mendoza, incluyendo una auditoría estricta de lo actuado previamente.
- Culminar el rediseño del TMA Baires: Evaluar la finalización del proyecto, coordinando los puntos críticos con la DINACIA de Uruguay e investigando presuntos desvíos previos.
- Despliegue nacional de sistemas AWOS: Completar de manera efectiva la red de estaciones meteorológicas automáticas para sacar de la ceguera climática a decenas de aeropuertos del país.
- Sistemas de respaldo (backup) robustos: Instalar y homologar consolas secundarias redundantes e independientes en Baires Control para evitar apagones operativos totales ante fallas de software o hardware.
- Modernización del Sistema de Gestión de Información Aeronáutica (de AIS a AIM): Digitalizar por completo la provisión de información de vuelo e información meteorológica mediante plataformas interoperables en tiempo real, erradicando los procesos manuales.
Aeródromos y servicios aeroportuarios
- Certificación masiva de aeródromos: Regularizar la infraestructura y los servicios necesarios para certificar progresivamente los aeródromos operativos conforme a los estándares aplicables de la OACI.
- Inversión y actualización de los SSEI: Dotar a los cuerpos de bomberos aeroportuarios con equipos modernos, agentes extintores adecuados y personal suficiente para proteger vidas.
- Implementación de torres de control virtuales o remotas: Evaluar la factibilidad técnica de digitalizar las torres de control en aeródromos del interior con bajo movimiento operacional, centralizando la gestión mediante cámaras de alta definición y sensores en centros de control regionales.
Recursos humanos y relaciones laborales
- Revalorización de inspectores: Contratar personal genuinamente idóneo y bien remunerado para frenar la migración de profesionales calificados hacia el sector privado debido a los sueldos estatales de miseria.
- Mesa de negociación laboral-técnica: Reincorporar a las representaciones sindicales y de los trabajadores para evaluar la carga de trabajo y el impacto de los nuevos procedimientos en la fatiga del personal.
Desarrollo futuro y sostenibilidad
- Integración del ecosistema de Movilidad Aérea Avanzada (AAM): Diseñar el marco regulatorio y operativo para la futura convivencia de aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) y drones de gran porte en el espacio aéreo controlado.
- Plan nacional de resiliencia y sostenibilidad ambiental (SAF): Desarrollar corredores aéreos de descenso continuo para reducir el consumo y estructurar incentivos normativos y de infraestructura aeroportuaria para la futura introducción de combustibles sostenibles de aviación (SAF).
Transparencia y control
- Acceso público a índices de operatividad y credenciales (CVs): Publicar de forma obligatoria los índices mensuales de operatividad real de los sistemas de navegación y aeródromos, junto con los currículums vitae y las certificaciones técnicas vigentes de todas las autoridades del sector aeronáutico nacional.
Deficiencias de las autoridades y de la gestión actual
El éxito de estos lineamientos estratégicos e indicadores de control choca de frente con la falta de idoneidad y los profundos cuestionamientos que arrastran las actuales autoridades del sector, encargadas de coordinar este espacio.
- ANAC y la fiscalización: La actual gestión de la ANAC arrastra cuestionamientos por el control de los IFPs y por la existencia de aeropuertos internacionales en los que un relevamiento realizado durante 2026 detectó ausencia de personal ATS con competencia lingüística OACI nivel 4 aprobada. También pesan sobre la actual conducción el fallido rediseño del TMA Baires y el plan de radarización de la “gestión Logatto”, que, dicho sea de paso, hasta el presente no ha sido auditado rigurosamente por la Agencia de Transformación de Empresas Públicas del Ministerio de Economía de la Nación.
La gestión de Oscar Villabona se ha caracterizado por una desregulación desarticulada, y su equipo no ha dado muestras de eficacia. Además, los nombramientos en delegaciones internacionales no parecen orientados a premiar la excelencia, sino a designar funcionarios cuya idoneidad no ha sido constatada de manera fehaciente y pública.
- Improvisación operativa: La desconexión oficial quedó expuesta con el traumático debut de la plataforma ManagAir en Baires Control, donde la falta de entrenamiento del personal y la ausencia de sistemas de respaldo adecuados generaron caos operativo y pérdidas económicas. Y así continúa.
Conclusión
La modernización de la aviación no se decreta con firmas ligeras en el Boletín Oficial por parte de responsables políticos identificables. Se construye con inversión real, transparencia presupuestaria, capacitación rigurosa, rendición de cuentas pública y un respeto absoluto por la seguridad operacional.