Una especialidad que empieza a dominar la noche

Firefighting: el fin de la pausa nocturna • Por Luis Alberto Franco

Escuchar el artículo (7 minutos).

 

La lucha contra incendios forestales es, ante todo, un sistema terrestre. Los brigadistas sostienen el combate en el terreno, mientras la aviación actúa como un apoyo crítico para contener, enfriar y ganar tiempo. Durante décadas, ese sistema tuvo un límite operativo claro: la noche.

Cuando caía el sol, las operaciones aéreas se interrumpían y el peso del combate quedaba casi exclusivamente en tierra. En ese escenario, los equipos debían replegarse a tareas más defensivas o de contención, mientras el fuego, en muchos casos, incrementaba su desarrollo sin intervención aérea directa. Esa lógica, que parecía estructural, ha comenzado a cambiar a partir de la tecnología y de los nuevos procedimientos asociados a ella.

El desarrollo y adopción de operaciones nocturnas introduce una modificación profunda en la forma de enfrentar incendios forestales. No se trata simplemente de extender horarios de vuelo, sino de integrar la tecnología en un esquema operativo consistente.

Los equipos

La incorporación de equipos de visión nocturna (NVG), sensores infrarrojos y sistemas de navegación de alta precisión permitió superar restricciones.

Volar a baja altura con referencias suficientes, identificar el frente activo del incendio mediante registros térmicos y ejecutar descargas con mayor precisión son hoy capacidades disponibles, aunque aún limitadas a operadores y tripulaciones altamente entrenados.

En operaciones reales, estas misiones se realizan típicamente a alturas de entre 150 y 300 pies sobre el terreno, lo cual brinda una idea precisa de los reducidos márgenes con que se opera y los estrictos procedimientos de coordinación que demandan.

Aprovechar condiciones meteorológicas

Paradójicamente, la noche ofrece condiciones que, en ciertos aspectos, resultan más favorables que el día. La menor turbulencia, la reducción de los vientos y la estabilización del comportamiento del fuego permiten intervenciones más controladas. A esto se suma una ventaja clave: el contraste térmico facilita la identificación de focos activos, algo que durante el día puede verse dificultado por humo, reflejos y dinámica convectiva. En muchos escenarios, la intensidad del fuego disminuye durante la noche, lo que permite ataques más efectivos sobre los bordes y puntos críticos.

El impacto operativo de este cambio es significativo. La aviación deja de actuar en una ventana diurna acotada para pasar a ejercer presión continua sobre el incendio. Esto no sólo mejora la capacidad de contención, sino que también potencia el ataque inicial, una fase crítica donde se define si un foco será controlado o escalará a un evento de gran magnitud.

En operaciones reales, este cambio ya se verifica en el terreno.

Durante incendios recientes en California, helicópteros de CAL FIRE han realizado descargas nocturnas con equipos NVG y apoyo de sensores térmicos, interviniendo sobre focos activos y líneas de avance durante la noche. En escenarios de topografía compleja —zonas montañosas, cañones y áreas de interfaz urbano-forestal—, donde el acceso terrestre es limitado y el comportamiento del fuego se ve condicionado por pendientes y vientos locales, estas operaciones permiten actuar con precisión sobre sectores críticos. Coordinadas con brigadas en tierra, han logrado contener líneas activas antes del amanecer, reduciendo la expansión del incendio y mejorando la eficacia del despliegue del día siguiente.

Eficiencia y costos

En términos prácticos, intervenir durante la noche puede evitar que un incendio gane volumen al día siguiente. Esto tiene consecuencias directas en la magnitud del despliegue necesario, los costos operativos y, sobre todo, en el daño final.

Las operaciones nocturnas exigen aeronaves certificadas, cabinas adaptadas, sistemas compatibles con NVG y, fundamentalmente, tripulaciones con entrenamiento específico, que en algunos casos supera las 200 horas de vuelo bajo estas condiciones antes de operar en incendios. A esto se suma la necesidad de una coordinación precisa con los equipos en tierra, ya que el margen de error se reduce y el entorno operativo sigue siendo exigente.

Por esta razón, la adopción de esta modalidad se ha concentrado inicialmente en helicópteros, que ofrecen mayor flexibilidad y control en vuelo a baja altura, especialmente en misiones con helibalde (Bambi Bucket) o tanque ventral.

Organismos como CAL FIRE en Estados Unidos han sido pioneros en el desarrollo de estas capacidades

Organismos como CAL FIRE en Estados Unidos han sido pioneros en el desarrollo de estas capacidades: operan helicópteros como los Sikorsky S-70i Firehawk equipados con NVG, sensores térmicos (FLIR), sistemas de misión integrados y tanques de aproximadamente 3.800 litros, que permiten realizar descargas precisas en condiciones nocturnas.

En Australia, operadores como Coulson Aviation han avanzado en esquemas similares, incorporando procedimientos estandarizados para operaciones nocturnas sostenidas y entrenamiento específico de tripulaciones. En algunos casos, estas operaciones se apoyan en puntos de recarga previamente asegurados y en coordinación directa con brigadas en tierra, lo que permite sostener ciclos de intervención durante la noche.

Más allá de la tecnología, el cambio es conceptual. La noche deja de ser una pausa operativa para convertirse en una fase activa del manejo del fuego. En ese contexto, la diferencia ya no la define exclusivamente la plataforma —avión o helicóptero—, sino la capacidad del sistema para detectar, decidir y actuar sin interrupciones. La operación nocturna no agrega simplemente horas de vuelo: redefine la lógica del combate. En ese esquema comienzan a incorporarse también sistemas no tripulados que en un futuro podrían realizar estas operaciones, pero que por ahora se utilizan sólo para observación, monitoreo y apoyo táctico.

La incorporación de la aviación en operaciones nocturnas comienza a alterar una de las principales limitaciones históricas del sistema de manejo del fuego.

Te interesará

Comentarios

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

AeroMarket - Noticias Aeronáuticas e Interés General. Copyright © 2018 Todos los Derechos Reservados.
Quiénes Somos       Contacto

Diseño y Desarrollo Web - Emiliano Gioia