La empresa estadounidense magniX presentó un nuevo motor eléctrico orientado a la aviación general liviana, marcando una expansión de su línea de propulsión hacia segmentos de menor porte. El modelo, denominado MagniAIR, fue anunciado durante el Sun ’n Fun Aerospace Expo en Lakeland, Florida.
A diferencia de los desarrollos anteriores de la compañía —enfocados en aeronaves utilitarias y regionales—, el nuevo sistema apunta específicamente a kitplanes, aeronaves LSA (Light Sport Aircraft) y entrenadores eléctricos. Se trata de un cambio de escala que traslada la electrificación hacia la base de la aviación civil.
El MagniAIR ofrece una potencia del orden de los 175 kW (aproximadamente 235 hp), con un peso cercano a los 55 kilogramos, lo que lo posiciona dentro de parámetros comparables a motores convencionales de aviación liviana. Uno de sus rasgos distintivos es el sistema de refrigeración por aire, una decisión de diseño que simplifica la arquitectura al eliminar circuitos líquidos, reduciendo complejidad, peso y requerimientos de mantenimiento.
El motor forma parte de un sistema de propulsión integrado que incluye electrónica de potencia y baterías, en línea con la estrategia de magniX de ofrecer powertrains completos más que componentes aislados. En este sentido, la compañía trabaja en conjunto con otros proveedores para la integración total del sistema.
Como plataforma de validación, el MagniAIR será instalado en un Van’s Aircraft RV-10, una aeronave experimental de cuatro plazas ampliamente utilizada en el ámbito de la aviación general. El primer vuelo de esta versión electrificada está previsto para este año, mientras que la disponibilidad comercial del motor se proyecta hacia 2027.
Desde el punto de vista operativo, el segmento al que apunta el MagniAIR presenta condiciones particulares para la adopción de propulsión eléctrica: misiones cortas, alta frecuencia de uso y entornos controlados, como es el caso del entrenamiento de pilotos. En estos escenarios, la menor complejidad mecánica y la reducción potencial de costos operativos aparecen como factores relevantes.
Sin embargo, como en el resto de los desarrollos eléctricos en aviación, el límite estructural sigue estando en la densidad energética de las baterías, lo que condiciona el alcance y la carga útil. Por este motivo, la aplicación del sistema queda circunscripta, al menos en el corto plazo, a perfiles de misión específicos.
Con el lanzamiento del MagniAIR, magniX amplía su presencia en el ecosistema de la propulsión eléctrica, incorporando un segmento donde la viabilidad técnica y económica puede evaluarse en condiciones más acotadas que en la aviación comercial tradicional.

