IATA buscó fuera de la aviación
La designación de Saadia Zahidi como próxima directora general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) tiene un dato que llama la atención inmediata: será la primera mujer en conducir la organización a partir del 1 de noviembre. Sin embargo, hay otros datos menos visibles que llaman a una reflexión más detenida y profunda: Zahidi no presenta una trayectoria aeronáutica relevante.
Economista, de origen paquistaní y ciudadana suiza por opción, estudió Economía en Smith College, obtuvo un MPhil en Economía Internacional en el Graduate Institute de Ginebra y un Master in Public Administration en Harvard. Durante más de veinte años desarrolló prácticamente toda su carrera en el World Economic Forum (WEF), donde actualmente integra el Managing Board y dirige el Centre for the New Economy and Society. Visto así, su bio contrasta notablemente con la de Willie Walsh.
Walsh comenzó como piloto cadete de Aer Lingus en 1979, llegó a comandante y después pasó a la gestión. Dirigió Aer Lingus, British Airways y posteriormente, International Airlines Group (IAG), cuya creación impulsó mediante la fusión de British Airways e Iberia. Llegó a IATA en 2021 con más de cuatro décadas dentro del negocio y ahora deja la asociación para volver directamente a él: el 3 de agosto asumió como CEO de IndiGo, la mayor aerolínea de India.
La salida de Walsh no aparece vinculada a diferencias con IATA, sino que fue contratado por IndiGo después de la crisis operativa que sufrió la compañía a fines de 2025, con miles de cancelaciones y cuestionamientos regulatorios. La aerolínea busca que el liderazgo del exdirector de IATA ayude a estabilizar su operación y, al mismo tiempo, acelerar una expansión internacional que incluye nuevos aviones como los Airbus A321XLR y A350.
Pero mientras IndiGo buscaba un profesional con experiencia en transporte aéreo, IATA, curiosamente, se movió en otro sentido difícil de desentrañar.
Desde 1985, la conducción del organismo estuvo casi ininterrumpidamente en manos de hombres provenientes directamente de aerolíneas. Günter Eser había desarrollado 30 años de carrera en Lufthansa; Pierre Jeanniot fue presidente y CEO de Air Canada; Giovanni Bisignani tuvo entre sus antecedentes Alitalia; Tony Tyler acumuló más de tres décadas en el negocio; Alexandre de Juniac llegó desde Air France-KLM y Walsh desde IAG. Para encontrar un director general con un perfil comparablemente ajeno a la operación aérea, hay que retroceder a Knut Hammarskjöld, diplomático sueco que dirigió IATA entre 1966 y 1984. Es decir, la “cámara” global de las aerolíneas se ha decidido por una directora que pertenece a otro mundo profesional.
Zahidi fundó y coescribe los informes Future of Jobs, Future of Growth, Global Gender Gap y Chief Economists Outlook del World Economic Forum. También integró el panel del Secretario General de Naciones Unidas sobre empoderamiento económico de las mujeres y el High-Level Advisory Group de la Agencia Espacial Europea. Su libro Fifty Million Rising analiza la incorporación de millones de mujeres al mercado laboral en países musulmanes como parte de un cambio profundo en esas sociedades. Sus trabajos permiten, al menos parcialmente, anticipar el prisma con el que observa la economía. En el Future of Jobs Report, Zahidi ha trabajado sobre automatización, inteligencia artificial, transformación de habilidades y desplazamiento de empleos; en Future of Growth, sobre una concepción del crecimiento que incorpora productividad, inclusión, sostenibilidad y resiliencia; y en el Global Gender Gap Report, abordó la temática de la participación económica y las desigualdades laborales.
Todo indica que IATA ha buscado un perfil más alejado de la discusión de los slots, las tasas aeroportuarias o la liberalización de mercados, para lidiar con gobiernos y organismos internacionales alrededor de combustible sostenible de aviación (SAF), emisiones netas cero, regulación ambiental, cadenas de suministro, inteligencia artificial, empleo, infraestructura y tensiones geopolíticas.
Roberto Alvo, CEO de LATAM y presidente del Board de IATA, explicó la elección justamente en esos términos. Señaló que tecnología y geopolítica transformarán la industria y que Zahidi aportará una perspectiva nueva para articular las necesidades de las aerolíneas frente a ese escenario. Pero la elección también plantea una pregunta. Una aerolínea es un negocio particularmente complejo, de márgenes pequeños, enormes inversiones, regulación intensa y una operación que no admite demasiadas abstracciones. Durante cuatro décadas, IATA pareció considerar que, para representar eficazmente a sus miembros, era importante que quien hablara por ellos hubiera conocido desde dentro problemas como combustible, flota, sindicatos, slots, aeropuertos, puntualidad, mantenimiento y rentabilidad. Esta vez eligió otra cosa.
Lo que parece que podría aportar Zahidi sería su experiencia articulando empresas, gobiernos, academia, sociedad civil y organismos internacionales alrededor de grandes transformaciones económicas, pero queda por verse si una trayectoria tan vinculada a lo supraestatal se adaptará a la lógica de las compañías privadas y los mercados abiertos y, a veces, crudamente competitivos.
La incógnita será si la experiencia de la nueva directora, que asumirá el primer día de noviembre próximo, resulta suficiente para representar a una industria cuyos grandes problemas globales terminan, inevitablemente, aterrizando en la cuenta de resultados de cada aerolínea.
Walsh volvió a una compañía aérea. IATA, en cambio, decidió buscar un reemplazo fuera de ellas.
JetSMART todavía ve mucho por crecer
A diez años de su creación, JetSMART considera que el mercado latinoamericano todavía tiene bastante espacio para expandirse. En una entrevista publicada por Airlines, la revista de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el CEO y fundador de la compañía, Estuardo Ortiz, sostuvo que la baja penetración del transporte aéreo en buena parte de la región continúa ofreciendo oportunidades para estimular nueva demanda. La estrategia es conocida: tarifas bajas, incorporación de pasajeros que antes no volaban y expansión de la red dentro de Sudamérica. La cuestión será cuánto de ese potencial podrá capturarse en un escenario en el que combustible, impuestos e infraestructura continúan presionando los costos.
American admite que está lejos
Robert Isom reconoció que existe una “brecha significativa” entre el desempeño de American Airlines y el lugar en el que debería estar la compañía. La admisión llegó al anunciar una reorganización de la conducción, mientras crece la presión para acercar su rentabilidad a la de Delta y United. American proyecta para 2026 un resultado aproximadamente equilibrado, mientras sus dos principales competidores esperan ganancias importantes. Isom insiste en mantener la estrategia basada en expansión internacional, mayor participación de ingresos premium y fortalecimiento de AAdvantage, pero la diferencia ya dejó de ser solamente una preocupación de los analistas: los sindicatos de pilotos y tripulantes también comenzaron a cuestionar abiertamente la capacidad de la actual conducción para cerrarla.
LATAM crece, pero sufre el precio del combustible
LATAM facturó US$4.183 millones durante el segundo trimestre, un 27,6% más que un año antes, pero la utilidad neta atribuible cayó de US$242 millones a US$125 millones, un 48,2%. La principal explicación aparece en el combustible: el gasto asociado aumentó 93,1% y llegó a US$1.700 millones. Aun así, el grupo mantuvo un margen operativo ajustado de 5,4%, transportó 21,1 millones de pasajeros y cerró el trimestre con US$4.226 millones de liquidez. Con una expectativa algo menos severa para el precio del combustible durante la segunda mitad del año, LATAM incluso elevó su previsión de EBITDA ajustado para 2026 a entre US$4.100 y US$4.400 millones. Mucho más ingreso, bastante menos beneficio y, aun así, una posición financiera que le permite absorber el golpe.
Delta quiere quedarse con el Austin premium
Delta abrirá el 27 de marzo de 2027 un vuelo diario estacional entre Austin y París-Charles de Gaulle con Airbus A330-900, su primera operación transatlántica desde la capital de Texas. La ruta tiene una lectura que va más allá de París. Desde 2019, Delta aumentó más de un 100% sus salidas máximas diarias desde Austin y casi triplicó la cantidad de destinos atendidos desde 2021, mientras busca capturar una población de altos ingresos especialmente atractiva para sus cabinas premium, SkyMiles y el negocio de tarjetas asociado.
A todo esto, Southwest continúa siendo ampliamente dominante en Austin, pero no vuela sobre el Atlántico. Delta parece haber encontrado allí una manera diferente de competir: no necesariamente por cantidad de pasajeros, sino por el valor de cada uno. Un detalle, en mi experiencia personal reciente con Delta, las cancelaciones fueron acompañadas por una atención bastante deficiente de varios empleados con los que tuve trato. No de todos, pero sí de suficientes como para que el episodio merezca ser mencionado.
Conectividad logística en Asia
El nuevo Aeropuerto Internacional de Navi Mumbai (NMIA) dio su primer gran paso operativo de la mano de Hong Kong Air Cargo, convirtiéndose en la aerolínea pionera en establecer servicios de carga dedicados en la terminal. Este despliegue, articulado en conjunto con el Grupo Aeroprime, acelera los tiempos logísticos en una región clave para el comercio asiático.
American vuelve a mirar las pantallas
American Airlines anunció una renovación de toda su flota de fuselaje angosto que incluye pantallas individuales en cada asiento, conectividad Starlink y una mayor proporción de lugares premium. Hoy, esos asientos representan alrededor del 25% de la oferta en vuelos operados con narrowbodies y la compañía pretende llevarlos al 40% en los próximos años. También sumará una fila adicional de primera clase en los A319 y A320, mientras que los futuros 737 MAX 10 tendrán 24 asientos de esa categoría.
La decisión marca además un regreso fuerte al entretenimiento integrado: los nuevos Airbus y Boeing entregados desde 2028, así como los aviones reacondicionados, recibirán pantallas 4K, Bluetooth y puertos USB-C en cada asiento. American espera completar la instalación en toda la flota a comienzos de la próxima década.
Más premium, más conectividad y, curiosamente, más pantalla propia en tiempos en que muchas aerolíneas parecían apostar todo al dispositivo del pasajero.
Resiliencia operativa en el Sudeste Asiático
Singapore Airlines Group ratificó la solidez de su demanda a mediados de agosto con un crecimiento interanual del 2,6% en tráfico de pasajeros y un factor de ocupación general del 86%. A pesar del alto rendimiento de su filial de bajo costo Scoot (que rozó el 90% de ocupación), la red internacional continúa experimentando ajustes tácticos y suspensiones temporales de rutas hacia Oriente Medio debido a la persistente tensión geopolítica regional.
GOL cambia de mando
GOL nombró a André Fehlauer como nuevo CEO a partir de septiembre, mientras Albert Perez sumará la presidencia de la compañía a su actual cargo de Chief Operating Officer (COO). Fehlauer regresa a la aerolínea después de haber trabajado ocho años en Smiles y llega desde Livelo, otro de los grandes programas de fidelidad de Brasil.
El cambio se produce tras la salida de Celso Ferrer, quien dejó la conducción luego de encabezar la reestructuración financiera y operativa de GOL y su integración a Abra Group. Ferrer pasará ahora a Boeing como presidente para Latinoamérica y el Caribe. Albert Pérez, por su parte, aporta experiencia previa en Avianca, JetSMART y Vueling.
Un movimiento que parece buscar continuidad estratégica, pero con una conducción más repartida entre negocio y operación.









