Luego de 10 años de una batalla legal, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ganó en la justicia la potestad —que le quitó el Poder Ejecutivo nacional— de representar al personal de los servicios de navegación aérea (ANS), que incluye a los controladores aéreos. A partir de ahora, ATE podrá sentarse en la mesa de negociación paritaria, tener afiliados, delegados y, como es lógico, podrá disponer de medidas de fuerza en todas las torres de control y centros de control de área, y demás dependencias ANS de la Argentina.
La decisión judicial pone al alcance de ATE la posibilidad certera de interferir en el sistema del transporte aéreo a través de los controladores aéreos. Si bien el gremio estatal hoy no tiene ningún afiliado en EANA, el nexo entre delegados gremiales de ATE es fuerte debido al pasado como personal de la ANAC de los trabajadores operativos —previo a la creación de EANA—. Ese nexo y, fundamentalmente, la dimensión de la entidad gremial —inmensa en relación con cualquier gremio aeronáutico sectorial— hacen prever que, en el corto plazo, ATE llegue a ser la entidad más representativa del sector. Demás está decir que su poder combativo, su respaldo económico y político prometen cambiar radicalmente lo visto hasta ahora en el sistema aeronáutico. Aunque sea por todos conocido, incluso por los propios gremialistas, que el sindicalismo como tal está en su peor nivel histórico en la consideración ciudadana.
Paola Barrita, Ricardo Cirielli y el resto de los dirigentes gremiales aeronáuticos son, a partir de este fallo, los más grandes perdedores.
En primer lugar, el gran perdedor por la decisión judicial es ATEPSA, ya que era el único gremio representativo de los ANS desde 2016, y ahora deberá compartir el sector con ATE y, eventualmente, con todos los demás gremios.
Ante la situación planteada, y siguiendo el apotegma de Julio César “divide et impera”, podría esperarse que, en el corto plazo, “empresa” (EANA) abra la puerta a ATE.
La segunda en la línea de derrotados es, sin dudas, Paola Barrita, aunque ella no parezca haberse dado cuenta. El problema de Barrita es que nunca supo sumar diversidad a sus huestes en términos políticos y, si bien no ha llegado al final de su carrera sindical, en estos días es muy difícil que una líder muda (a Paola no le gustan los medios, dijo una fuente cercana a Barrita hace unas semanas) gane apoyos ante la acción abierta del liderazgo de ATE. Por otra parte, su gestión no parece haber sumado una mayoría de trabajadores razonable; es más, el gremio habría perdido afiliados constantemente, por lo que no se descarta que, en el corto plazo, ATE fagocite de a poco a ATEPSA.

La única fortaleza que tenía la ATEPSA de Barrita era el monopolio de un sector que la decisión judicial ha remodelado.
El realismo se impone. La actual dirigencia de ATEPSA ciertamente representa a un grupo de controladores de Baires (ACC EZE); además, ya estaría todo cerrado para su reelección automática, lo que la deja sin chances de negociar lugares en la conducción del gremio con otras facciones como para apuntalar más representatividad.
Imposible no señalar que algunos expresan que lo de ATE fue, en realidad, una decisión más política que judicial para debilitar a “la abuelita” (apodo de Barrita), quien nunca se habría percatado de la maniobra de ATE. Esta situación sería de una ingenuidad absoluta, ya que ATE venía con la pelea desde la gestación misma de EANA. Lamentablemente, debilitar a Barrita incluyendo a ATE en el sector es como echar nafta a un incendio para apagarlo, pero eso “se verá”, como dice el director de Aeromarket. Claro que el hoy cuestionado subsecretario de Transporte Aéreo a veces parece proceder como guiado por Groucho Marx, quien con su irónico humor decía: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.
El tercero en la línea de perdedores es APTA, el gremio escriturado a Ricardo Cirielli. Este sindicato, que reúne a los técnicos aeronáuticos, fue el de mayor cantidad de afiliados entre los ANS hasta el año 2015. En sus huestes tuvo a muchos de los líderes de las diferentes facciones del personal ANS, como Guillermo Sayal, Gabriela Logatto y hasta la mismísima Paola Barrita. El ya célebre decreto 1840 de remilitarización del sector, que determinó el poder del Brig. José Alberto Palermo durante el kirchnerismo —y que, increíblemente, hoy está de traje y corbata como gerente en EANA (hombres de amianto)—, dejó a Cirielli sin nada. Algunos dicen que ese fue el único logro de Palermo en su vida profesional.
A todo esto, que el estudio de abogados de APTA no haya logrado lo que alcanzó ATE en los estrados de la Justicia implica que será muy difícil que alguien vuelva a confiar en el titular del gremio.
La cuarta posición es, sin dudas, para el sindicalismo aeronáutico en general, puesto que ahora el control del sector con más poder de fuego sindical deberá ser compartido con los estatales de ATE. Recordemos que APLA y APA apoyaron abiertamente que ATEPSA representara a los ANS para que APTA no tuviera más poder gremial.
Evidentemente, la interna aeronáutica está a fuego lento, pero constante; esto ayudaría al gobierno, pero nunca se sabe.
Recordemos que la privatización de Aerolíneas está en posición y despegue, y que EANA podría estar rodando a la cabecera.![]()