El Cessna Skylane 182 cumple 70 años; su certificación fue el 2 de marzo de 1956, y desde entonces se han fabricado más de 23.000 unidades. Aunque todos saben de qué avión estamos hablando, agregamos que se trata de un avión monomotor pistonero de cuatro plazas, del que hay varias unidades activas
en la Argentina y Sudamérica, muchas de ellas con varias décadas y recorridas en su haber.
Junto a su hermano, el Cessna 180 de tren convencional, forman una dupla entrañable de aviones que es muy popular entre los entusiastas de la aviación de todo el mundo, debido a la aventura y libertad que acompaña su historia en las más variadas latitudes del planeta.
A lo largo de los años se han producido muchas variantes. Hoy la aeronave es utilizada regularmente por operadores civiles, escuelas de vuelo y pilotos deportivos en todas partes del planeta.
Personalmente, volé unas 450 horas en Cessna’s 182 y 180, como así también en su gran primo hermano, el 185 Skywagon; la mayoría de ellas fueron de trabajo aéreo remolcando carteles de publicidad en la Costa Atlántica. Todos resultaron ser aviones nobles, confiables y hasta “perdonadores”. Doy fe. Los recuerdo con gran afecto.
La versión actual tiene una motorización Lycoming de 230 caballos y una hélice McCauley de tres palas de paso constante. El avión ofrece ascensos suaves y una velocidad de crucero de 145 kts. Con un alcance máximo de 915 millas náuticas y una carga útil de 498 kg (1.110 libras), el Skylane es ideal para traslados, el vuelo deportivo, el entrenamiento y decenas de usos más. Desde su primer vuelo en 1955, ha sido reconocido por su despegue corto (461 m) y carga útil. En cuanto a su aviónica, el Skylane está equipado con el avanzado sistema Garmin G1000 NXi, que proporciona una interfaz de cabina optimizada con gráficos mejorados, hardware más rápido y conectividad inalámbrica.
