Beyond Aero ha completado con éxito su primera fase de pruebas en túnel de viento, para lo que sería una aeronave ejecutiva eléctrica con abastecimiento de hidrógeno. El programa de ensayos, que se llevó a cabo durante cinco semanas en el pasado otoño europeo en la Instalación de Baja Velocidad (LST) de los Túneles de Viento germano-neerlandeses (DNW) de Marknesse, en los Países Bajos, constituyó uno de los retos más críticos del programa al procurar que la estructura garantizara un rendimiento aerodinámico predecible, estabilidad y control, dado que el diseño integra tanques de hidrógeno gaseoso fuera del fuselaje.
Validar la arquitectura
La propulsión por hidrógeno introduce restricciones arquitectónicas que configuran fundamentalmente la aerodinámica de la aeronave. Por razones de seguridad, el diseño de Beyond Aero integra tanques de hidrógeno gaseoso externos, lo cual crea complejas zonas de interacción aerodinámica en la unión ala-fuselaje y en la punta del ala, regiones donde incluso pequeños efectos geométricos pueden influir significativamente en la sustentación, la resistencia y la estabilidad.
Si bien las simulaciones digitales proporcionaron confianza en una primera etapa, no pueden eliminar al ciento por ciento de las dudas; por esa razón había que llegar a la fase de túnel de viento para corroborar la eficiencia del diseño. Como ha sucedido desde los inicios de la aviación, lo más importante son las pruebas que se realizan en túneles de viento que validan las arquitecturas de las aeronaves en condiciones reales de flujo. Por eso, esta primera prueba, aunque ayudó a optimizar el rendimiento, recién ahora se pudo confirmar que la configuración de la aeronave es estable, predecible y controlable en toda la envolvente de vuelo, tal como se había previsto.
En el túnel de viento
Las pruebas en túneles de viento se realizaron con un modelo a escala 1:8, y permitieron generar datos en más de 60.000 puntos. La campaña investigó el rendimiento, la estabilidad y el control de la aeronave en una amplia gama de configuraciones, incluyendo múltiples ajustes de flaps, deflexiones de la superficie de control y condiciones anormales, como ángulos de ataque elevados, deslizamiento lateral e incluso pérdida profunda. Cabe destacar que las pruebas se realizaron a velocidades de hasta 80 m/s (288 km/h).
Las mediciones combinaron fuerzas y momentos aerodinámicos globales, capturados mediante un balance de seis componentes, con datos detallados de presión local en más de 230 tomas de presión distribuidas por todo el modelo. El conjunto de datos resultante permitió una sólida correlación con simulaciones numéricas y proporcionó datos de referencia experimentales de alta fidelidad para la aerodinámica externa de la aeronave.
La inteligencia artificial (IA)
La IA aceleró el desarrollo de herramientas para facilitar la correlación y la visualización en grandes conjuntos de datos experimentales y numéricos, así como en la optimización de los procesos de validación aerodinámica convencionales. Estas herramientas ayudaron a los equipos de ingeniería a identificar tendencias, evaluar sensibilidades y converger de forma más eficiente.
Los resultados confirmaron la solidez de las decisiones de diseño aerodinámico de Beyond Aero. Además de validar los modelos numéricos, la campaña confirmó las principales suposiciones aerodinámicas asociadas con la arquitectura que requiere el hidrógeno, permitió la caracterización detallada de las zonas de interacción críticas y redujo la incertidumbre aerodinámica residual antes de la congelación de la geometría y las posteriores fases de desarrollo.
Beyond Aero está construyendo el primer avión ejecutivo eléctrico propulsado por hidrógeno, que tiene previsto transportar hasta seis pasajeros a una distancia de 1.500 km (800 millas náuticas), es decir, cinco veces más lejos que un avión eléctrico con baterías convencionales de litio.
Fundada en diciembre de 2020, la compañía está rediseñando la arquitectura de una aeronave en torno a la propulsión eléctrica de hidrógeno, centrándose en la tecnología de pilas de combustible, la integración de tanques de hidrógeno gaseoso y sistemas de refrigeración avanzados. Con oficinas en Toulouse, París y Los Ángeles, la startup cuenta con un equipo de más de 80 ingenieros altamente cualificados de empresas aeroespaciales líderes.



