Horizon Aircraft y ZeroAvia decidieron sumar fuerzas para explorar la integración del sistema de propulsión de hidrógeno-eléctrico ZA600 de ZeroAvia con la innovadora plataforma eVTOL Cavorite X7 de Horizon. Esta colaboración marca un primer paso de Horizon Aircraft hacia el despliegue de aeronaves VTOL propulsadas por hidrógeno en operaciones reales. Al combinar la probada tecnología de pilas de combustible de ZeroAvia con el diseño de aeronaves con 14 rotores ubicados en las alas plegables del Cavorite X7, con el objetivo de alcanzar una mayor autonomía, tiempos de respuesta más rápidos y un servicio regional verdaderamente sostenible.

La colaboración va más allá del hardware de propulsión dado que incluye la investigación conjunta sobre las necesidades de infraestructura y el apoyo para la certificación de un ecosistema viable de cero emisiones. Horizon ya ha demostrado vuelos estacionarios y de transición con su prototipo a gran escala, como parte de un proyecto en el que interviene el Departamento de Defensa de EE. UU. y organismos reguladores canadienses. Por su parte, ZeroAvia está muy avanzada luego de los vuelos de prueba del ZA600, que ayudaron a dar a la compañía y su tecnología impulso regulatorio y madurez de ingeniería.
Una revolución tecnológica
La propulsión eléctrica de hidrógeno es un sistema que utiliza pilas que convierten hidrógeno en electricidad, impulsando motores eléctricos con cero emisiones durante el vuelo. La pila de combustible combina hidrógeno y oxígeno en una reacción electroquímica que
produce electricidad, vapor de agua y calor. El hidrógeno ofrece una mayor densidad energética que las baterías, lo que permite una mayor autonomía de vuelo y un reabastecimiento de combustible más rápido.
El ZA600 de ZeroAvia cuenta con un sistema de propulsión de hidrógeno-eléctrico de 600 kW diseñado para aeronaves de hasta 20 plazas, en proceso de certificación para uso comercial, que podría volar entre 200 y 400 km por misión, dependiendo de la carga útil y el diseño.
El desafío es contar con una infraestructura que incluya sistemas de producción, almacenamiento, distribución y reabastecimiento de hidrógeno en aeropuertos y vertipuertos.
A mediano plazo, se espera que el hidrógeno verde se vuelva competitivo a medida que mejoren la escala y los costos de las energías renovables.
Los plazos de certificación para estas primeras aeronaves dependen del progreso regulatorio, pero se prevé que a finales de la década de 2020 haya definiciones.

