Boeing, United Airlines y otras organizaciones asociadas han realizado pruebas de vuelo para evaluar un modernizado sistema de comunicación de datos que fue diseñado para mejorar el flujo de información entre el cockpit, el control de
tránsito aéreo y los centros de operaciones de las aerolíneas.
El avión utilizado fue un Boeing 737-8 ecoDemonstrator Explorer 2025, de United, en el cual los pilotos de la aerolínea realizaron vuelos de prueba para evaluar los estándares del nuevo Protocolo de Internet IPS, con el propósito de mejorar la eficiencia operativa y la seguridad de las comunicaciones durante los vuelos, reducir la congestión del tránsito aéreo, el consumo de combustible y, en consecuencia, los costos y las emisiones.
El Boeing ecoDemonstrator Explorer 2025 comenzó las pruebas de vuelo a fines de octubre, las cuales se extendieron a lo largo de dos semanas en las que el avión voló en Houston, Estados Unidos, y Edimburgo, Escocia.
¿Por qué el B737-8?
El Boeing 737-8 fue elegido para estas pruebas porque cuenta con la arquitectura y el equipamiento de servicios de seguridad satelital necesarios para demostrar el sistema IPS. Además, se trata de un modelo que puede modernizarse con la tecnología IPS una vez que la infraestructura terrestre esté habilitada conforme a la hoja de ruta de la FAA y el uso del IPS a bordo del avión se certifique.
Un trabajo en equipo
El programa se llevó a cabo gracias a la colaboración del ecoDemonstrator de United, agencias gubernamentales de EE. UU. y Europa, proveedores de Boeing, proveedores de servicios de comunicaciones para aeronaves y el sector académico. Los aportes de cada colaborador fueron los siguientes:
- Boeing: Actuó como integrador tecnológico y proporcionó sistemas e instalaciones de prueba en tierra.
- Collins Aerospace: Suministró tecnología fuera de la aeronave para conectividad y software de aviónica.
- La Universidad Aeronáutica Embry-Riddle gestionó el acuerdo con la FAA para las pruebas.
- La Agencia Espacial Europea brindó apoyo y financiación a VIASAT para la solución global de gestión del tránsito aéreo (ATM) IRIS, basada en SATCOM.
- La FAA aportó financiación para las pruebas IPS para modernizar el sistema aeroespacial estadounidense.
- Honeywell suministró software prototipo de aviónica.
- La NASA realizó la recopilación de datos de aeronaves para mejoras operativas.
- SITA suministró tecnología para la conectividad aire-tierra y la infraestructura terrestre.
- Thales suministró el software de aviónica relacionado con SATCOM.
- United Airlines proporcionó el Boeing 737-8 como plataforma de pruebas, los pilotos y soporte técnico.
- Viasat: Aportó la tecnología de servicio SATCOM e infraestructura terrestre.
La tecnología
El IPS es un sistema multienlace basado en internet que mejora la capacidad de comunicación al proporcionar información crítica para la seguridad de la aviación. El sistema es un futuro estándar de comunicación de red que ofrecerá una alternativa a dos protocolos que se han utilizado durante décadas y que eventualmente agotarán su ancho de banda. El sistema tiene un potencial significativo para modernizar la transferencia de datos entre la cabina de vuelo, el control de tránsito aéreo y los centros de operaciones de las aerolíneas, a partir de protocolos de comunicación existentes para servicios de seguridad y con una ciberseguridad reforzada.

Dentro del aporte de Boeing está el compartir datos de «intención operacional» del avión con la NASA, que incluyen la posición actual y la ubicación prevista del avión en diferentes momentos, con el objeto de mejorar los algoritmos de enrutamiento predictivo y la planificación de la trayectoria del espacio aéreo para la navegación y el control del tránsito en el futuro.
El impacto esperado
Los datos recopilados en las pruebas de vuelo que se han realizado serán utilizados por los comités de estándares para implementar cambios en un marco técnico, lo cual ayudará para su futura implementación.
El IPS es un elemento clave para las Operaciones Basadas en Trayectoria (TBO); las TBO pueden optimizar los flujos y reducir el consumo de combustible y las emisiones hasta en un 10 %. Además, aumenta la ciberseguridad en las comunicaciones aire-tierra y permite un uso más eficiente del ancho de banda del servicio de seguridad.



