Reflexiones sobre aeródromos

Ahora Coronel Olmedo • Por Arq. Guido Ghiretti*

En las últimas horas hemos recibido la noticia de la clausura indefinida del aeródromo de Coronel Olmedo en la capital cordobesa. Todos sabemos que este campo adolece de las mismas falencias que la mayoría de los aeródromos. Lo que sorprende es que el lugar es del Estado Nacional, al igual que la ANAC. Es decir, que la autoridad se autoinhabilita. También surgen las suspicacias sobre el interés inmobiliario. Terrenos valiosísimos destinados a que “unos pocos jueguen con los avioncitos”.

La historieta de Zárate aún no tiene final, y un poco antes tuvimos el ejemplo del aeródromo de Nahuel Huapí (muy similar a Cnel. Olmedo); hace unos años fue el turno de San Antonio de Areco, y no nos olvidemos de San Justo, Buenos Aires, sobre Ruta 3, sede histórica del Aeroclub Argentino, entidad madre de la aviación civil y militar argentina. Podríamos mencionar muchos otros aeródromos en todo el país con igual problemática.

Como diagnóstico podemos resumirlo en que la ciudad rodea a los aeródromos, provocando invasión de las limitadoras de obstáculos, quejas de los vecinos que, a quince minutos de haber llegado al lugar, protestan por un aeródromo que existe desde mucho antes. Y está bien. A los aeronáuticos, quizás nos parezca injusto, pero es así. Las ciudades son seres vivos, que nacen, crecen y rara vez mueren y, precisamente para no morir, requieren de su principal alimento: espacio. Eso es crecimiento.

Pero el crecimiento anárquico suele ser dañino, por eso existe lo que se denomina “planificación”. Últimamente, esta palabra está siendo de las más usadas y poco practicadas. Es claro que quienes deben pensar en eso en el caso de los aeródromos son la ANAC y las municipalidades.

No pretendemos abundar sobre las falencias de nuestra autoridad aeronáutica, pero claramente la falta de un norte hace que no sepamos dónde ir, y surjan estos eventos de inhabilitaciones sorpresivas, recortes de las áreas de maniobras, restricciones al espacio aéreo, etcétera.

Incluimos a las municipalidades como responsables del problema, pues son ellas las que regulan y controlan las áreas alrededor de los aeródromos. Es de Perogrullo decir que ANAC y las municipalidades deberían estar íntimamente coordinadas en virtud de ejercer un control ajustado.

Hay honrosos casos en los que esta relación existe y es tremendamente sinérgica. Pero aquí lo importante son las generalidades de la ley. Las municipalidades desconocen absolutamente la responsabilidad que tienen en el tema. Es más, ni siquiera sabe que no saben (la peor de las ignorancias). Y quien debe decirles que deben poner los pies en el plato es la ANA; avisarles y darles capacitación (otra palabra muy usada y poco practicada).

No se trata de controlar sólo las construcciones otorgadas en las cercanías de los aeródromos. Los municipios no tienen la menor idea de qué es un LAD, por ejemplo, las implicancias ambientales de la actividad de aviación general o el trabajo aéreo, el control de los obstáculos, el uso del suelo para la actividad aeronáutica y decenas de etcéteras más.

Volviendo a los aeródromos, lamentablemente debemos asumir que, ante el crecimiento urbano, la batalla está perdida. Reitero, el problema no es el cierre del aeródromo en pos del urbanismo. El problema es que hay que asumir la realidad y disponerse a una planificación seria en la que deberían intervenir la ANAC, las municipalidades y los propios usuarios.

Estos últimos también deben saber que nada es eterno. Es como en casa, que ponemos un sticker en la heladera con los números de emergencias; los aeródromos con este tipo de problemas deberían tener un plan de acción, reforzar la relación jefe de aeródromo–municipalidad, buscar anticipadamente lugares alternativos, por ejemplo.

Por último, bien puede ser cierto que los aeródromos son lugares donde “unos pocos jueguen con los avioncitos”, hasta que se vuelven imprescindibles ante incendios forestales, traslados sanitarios, como alternativa de otro aeropuerto mayor, etcétera.

Justamente por estas horas, el Aeroclub Bahía Blanca recibió un avión sanitario que trasladaba un riñón para una paciente de la zona porque el aeropuerto de destino, Comandante Espora, “tenía un problema de iluminación”, según lo informó el portal de noticias La Nueva.

Los aeródromos también son parte de la infraestructura urbana. Al igual que las plazas, avenidas y parques. Pretender sacárselos de encima sería lo mismo que cortarse un brazo.

*Guido Ghiretti es arquitecto, es especialista en construcción de aeródromos.

Las notas firmadas son la opinión del autor y no implican que Aeromarket coincida con ella.

 

https://www.hjargentina.com/es/

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6 Comentarios
  1. Darío Colombi dice

    En este país siempre hubo polémica con los aeródromos cerca de las ciudades. Sí, por supuesto que les molesta a los que están en el negocio de la construcción, pero los aeroclubes están antes que los desarrollos inmobiliarios, y sino busquen la historia del aeropuerto de Miami y otros en países desarrollados como Estados Unidos. La verdad que en este país la aviación siempre fue un poco polémica y no tenemos apoyo de las autoridades a favor. Las comisiones tienen que ser fuertes y no dejar que cualquiera se apodere de lo que no le pertenece. Como mencionó un colega anteriormente, conozco muy bien la problemática de muchos aeroclubes, como la de Bariloche, etc.
    Haciendo mención a otras cuestiones que nos pasan a quienes estamos en la aviación civil, tenemos muchos problemas para poder entrar a un aeropuerto a cargar combustible por haber mandatarios que piden más de lo que uno puede tener, con trabas absurdas de la PSA, complicándonos demasiado y sin ninguna consideración para las empresas que estamos en trabajos de emergencia. Disculpen que introduzca este comentario por fuera del tema que se está discutiendo, pero me parece importante que todos podamos expresarnos para mejorar la aviación civil.

  2. Sergio+Lopez dice

    En una epoca en los cursos de jefes de Aerodromos controlados los que tuvimos oportunidad de realizarlos nos capacitaban entre otros muchos temas que hacer y como hacerse cargo de la jefatura de un aeropuerto y allí se explicaba todo el tema de infraestructura de obstáculos y de las responsabilidades de las municipalidades en cuanto a las habilitaciones de obras y construcciones colindantes al aeródromo por lo que se recomendaba establecer relaciones con el intendente para coordinar y conocer todos los proyectos de construcciones cercanas y balizamientos de edificios antenas etc amen que muchos Intendentes no conocen sus responsabilidades con respecto a lo Aeronautico
    El accidente de San Fernando pone en el tapete estos temas y saca a la luz todo lo hecho durante décadas de parte de la autoridad aeronautica y de las intendencias al respecto seria bueno determinar que fue primero «el huevo o la gallina» y de ser necesario determinar responsabilidades desde el punto de vista judicial porque mas allá que se determine que el accidente fue un error humano o técnico habria que establecer si las condiciones de operacion en lo que a la infraestructura corresponde se encuentran bajo norma y el entorno urbanístico también se encuentra bajo norma todo ello fácilmente chequeable

  3. ALFREDO ZAHLER dice

    No hay nada menos invasivo del espacio público que el transporte aeronáutico. No necesita miles de hectareas de rutas o vias férreas. Solo necesita un pequeño espacio para su terminal aerea. Desplazar su terminal a 20 kms de la localidad para que su terreno no tenga valor inmobiliario es como desplazar la terminal de omnibus y ferroviaria a la misma distancia. No sirve mas. Salvo a los taxis.
    Saquemos los bosques de Palermo, las plazas y espacios verdes. No le sirve a la ciudad.
    El aeródromo Coronel Olmedo hay que mejorarlo, no sacarlo. Se privatiza y le será útil a todo el mundo.

  4. Julián dice

    Leyendo estas líneas se me viene a la cabeza la tragedia recién ocurrida en San Fernando…. Mis pensamientos están con esas familias

  5. Santiago dice

    Ni la ANAC sabe qué hacer en sus aeropuertos.

    Los aeropuertos del SNA están sujetos a un triunvirato local que siempre se choca la cabeza. Los YD de ANAC por un lado, los administradores del aeropuerto por el otro, y la siempre distante PSA. Podríamos agregar a los ANS de EANA ahí también.

    Las reuniones de facilitación son siempre careos y acusaciones, todo PNSO que llega se los toma como una ofensa. Planifica a futuro es muy difícil así.

    Si no sabemos cómo movernos con nuestros aeropuertos comerciales, qué podemos esperar de los LADs y demás aeródromos públicos no controlados (ni hablar de los privados cuyos dueños son el Estado).

    1. Sergio+Lopez dice

      Totalmente de acuerdo Santiago así es la situacion en los Aerodromos
      No se puede esperar algo mas ya que los niveles gerenciales no son idóneos ni tienen expertise en Gerenciamiento de Aerodromos de alta complejidad
      Desde que se hizo cargo la Anac minimizo lo relativo al cargo de Jefes de Aerodromos quitándole atribuciones no permitiendole tomar decisiones (con el articulo 88 plenamente vigente)nombrando personajes salidos de municipalidades amigos de políticos gente
      sin siquiera secundario terminado y bueno
      los resultados estan a la vista

Comentarios

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