Se acabó el tiempo de los petarderos

Reflexiones sobre una entrevista importante. Por Gustavo Marón

En la edición del 21 de abril pasado, Aeromarket Review publicó una entrevista (podcast) al Sr. Marcelo Belelli, quien se desempeña como secretario gremial de ATE Ezeiza y coordinador nacional entre el gremio Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La charla merece ser escuchada con atención porque está cargada de precisiones lúcidas que llaman a la reflexión y al trabajo en conjunto.

Las expresiones de Belelli, que ya tenían peso propio, se hicieron todavía más importantes a partir de la conyuntura que inesperadamente se precipitó dos días después de la entrevista.  En efecto, el 23 de abril pasado falleció en un accidente de tránsito el Ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni, dejando acéfala la cartera de gobierno de la que depende la ANAC, la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA).

Con independencia absoluta de quien resulte designado en el cargo, la crisis que se ha precipitado entraña una formidable oportunidad de repensar al sistema aeronáutico en su conjunto, para sacarlo del profundo estancamiento en el que se encuentra. En clave de repensar, resulta conveniente volver sobre la entrevista a Marcelo Belelli, en cuyas expresiones anidan principios conceptuales que ayudarían para salir del problema actual.

Expresa Belelli que “la ANAC es un organismo que todavía no ha terminado de definir en la práctica, más allá de discursos políticos, su objetivo, su rol y su misión.  En la práctica es un organismo que no ha terminado de desarrollarse plenamente en las funciones que tiene que tener en materia de seguridad aeronáutica, en materia de seguridad operacional y en materia de fiscalización.  Esa crisis estructural se materializa de diferentes maneras, en la incapacidad de ejercer los roles que la ANAC debe ejercer en los aeropuertos.  (…) En la fiscalización vemos un montón de funciones que la ANAC no viene desarrollando. En aeropuertos como Morón y San Fernando, donde hay un gran volumen de Aviación General, no hay una dependencia de la ANAC que específicamente desarrolle esos controles de forma permanente”.

Lo que está viendo Belelli es, con pocos matices, exactamente lo mismo que observan los explotadores del Transporte, la Aviación General y el Trabajo Aéreo. Unos y otros reclaman una autoridad aeronáutica más presente, más fiscalizadora y más comprometida con el usuario.  Lo expresado en la entrevista podría ser extrapolado perfectamente a lo que se analiza en el Consejo Asesor de Aviación Civil (CONAV) o, sin ir más lejos, a cualquier charla intramuros de las escuelas de vuelo o las empresas de aeroaplicación. El dato no es menor, porque hay coincidencia sobre la materia de análisis entre los usuarios y el gremio que reúne a mayor número de personal dentro de la ANAC.

la crisis estructural repercute ya no sólo en nuestro discurso político de lo que nosotros pretendemos para el organismo, sino que repercute también en la posibilidad de que el organismo funcione de manera correcta.

Marcelo Belelli

Continúa expresando Belelli que “la crisis estructural repercute ya no sólo en nuestro discurso político de lo que nosotros pretendemos para el organismo, sino que repercute también en la posibilidad de que el organismo funcione de manera correcta.  (…) Ese es el eje nuestro de lo que queremos reconstruir para la ANAC, nosotros no tenemos una posición de cuestionar o de vivir del conflicto por el conflicto mismo, no es la estrategia nuestra (…) nuestro objetivo es poner en pie a nuestro organismo, que es el organismo del que nosotros formamos parte, más allá de los funcionarios de turno que lo conduzcan”.

Esta definición resulta central para la construcción de un diálogo con los usuarios, que probablemente sean los mejores aliados que tenga el gremio frente a la conducción política.  Y es que cada vez que un sindicato de trabajadores estatales realiza medidas de fuerza, los principales afectados no son los funcionarios de su organismo, sino los ciudadanos de a pie, en este caso los usuarios del sistema aeronáutico.  Quizá la forma más efectiva de lograr respuestas sea sentar a la misma mesa a los representantes de la industria, que están tanto o más interesados que los gremios en que el sistema funcione.  Recordemos que los empresarios tienen muchos sueldos que pagar, muchos contratos que atender y también mucho dinero que ganar, tres poderosas razones para apoyar a un sindicato que, por lo visto, lo único que pretende es mejorar a la autoridad aeronáutica.

 

 

Continúa expresando Belelli que “lo que nosotros pretendemos es tener ámbitos serios para poder discutir y reconstruir cuestiones básicas que permitan que el organismo funcione en forma correcta.  Y en aquellas cuestiones donde nosotros tenemos una mirada equívoca, trabajarla en conjunto y de esa forma llegar a síntesis y a puntos de acuerdo, que de alguna manera estén todos en parte de acuerdo con lo que estamos trabajando.  No nos creemos los dueños de la verdad, creemos que tenemos un aporte y una mirada que queremos consensuar con el resto de las partes para poder hacer plenamente nuestro trabajo en los aeropuertos”.

Confieso que lo transcripto me sorprendió. Estamos tan acostumbrados al choque, al disenso y a la grieta, que hemos olvidado cuestiones básicas que hacen a la supervivencia de una comunidad.  El llamado “contrato social” no es otra cosa que un cúmulo de “pequeños contratos sectoriales”, acuerdos donde todos los protagonistas pactan de buena fe tirar juntos para un mismo lado. La búsqueda de los consensos nunca es fácil porque cada sector representa a intereses diferentes, pero en la oscuridad en la que estamos resulta no sólo una opción entre un menú de posibilidades, sino la única alternativa posible.

Concluye Marcelo Belelli preguntándose “¿qué autoridad aeronáutica queremos?  ¿Qué rol del Estado queremos?  Yo quiero un rol del Estado proactivo, un rol del Estado presente, que haga correctamente sus funciones, profesional, serio y con perspectivas de que los trabajadores se puedan desarrollar.  Es un tema a ser discutido, yo entiendo que sindicalmente nosotros podemos tener nuestra propia mirada, la industria tiene tener una propia mirada y quienes conducen el organismo pueden tener su propia mirada.  Es un tema a trabajar en algún momento.  (…)  Hoy no tenemos diálogo con la conducción del organismo.  Lo que cuestionamos es la falta de diálogo político sincero”.

La crisis por la que atraviesa en estos momentos la Aviación Civil es de tal profundidad, de tal magnitud, que sólo puede salirse con un gran acuerdo que involucre a la autoridad aeronáutica, a los explotadores de todo tipo y a los gremios de toda extracción.  Acá se terminó hace rato el tiempo del “ellos” y del “nosotros”, sólo hay un “nosotros”, porque todos somos conscientes de la importancia de lo que está en juego para el país, para nuestra economía y para nuestro futuro.

Se acabó el tiempo de los radicalizados, de los conflictivos y de los petarderos. Nunca sirvieron para nada, pero menos sirven ahora, cuando deben primar los reposados, los lúcidos y los dialoguistas. En este contexto, no pueden pasarse por alto las expresiones de Belelli, no sólo porque son acertadas sino porque vienen de un representante gremial en momentos en que parece impostergable que todos los protagonistas se sienten en torno a una misma mesa para salvar lo poco que queda de nuestra Aviación Civil.

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1 comentario
  1. Sergio dice

    La verdad que muchas veces no estuve de acuerdo con medidas gremiales intespestivas y que solo provocan problemas en todo el conjunto de las actividades aeronauticas pero debo reconocer como integrante de 40 años del ámbito aeronáutico muchos de ellos como Jefe de Aeródromo que la opinión del Se Belelli me parece muy atinada ya que de no tener una autoridad aeronautica que ejerza eficaz y profesionalmente sus responsabilidades y obligaciones principalmente en lo referente a fiscalizacion se refiere y de todos los ámbitos centralizando esa potestad que es única e intransferible como autoridad aeronautica abarcando los 19 anexos de OACI ya que el articulo 88 es muy claro quien es la autoridad aeronautica ya que actualmente cada empresa u organismo que actúa en un Aeropuerto se considera autoridad aeronautica llamese EANA, PSA,Explotadores,Concesionarios,Lineas,Etc etc y todos ellos deberían ser fiscalizados por la autoridad aeronautica cumpliendo con lo recomendado por OACI de centralizar la fiscalizaciin
    Espero se trabajé en ese sentido y no que sigan los compartimientos estancos afectando seriamente la Seguridad Operacional

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