“La industria del viático”

Una editorial del año 1993.

... y hasta hubo algunos que pidieron viajes en business.

En la edición Nº25 de Abril / Mayo de 1993, cuando aún funcionaba el Comando de Regiones Aéreas (CRA) y la Fuerza Aérea Argentina le hacía marcar el paso a la aviación civil*, AEROMARKET publicó una editorial titulada “LA INDUSTRIA DEL VIÁTICO”. En el marco de aquella época se gestaron vicios que tres décadas más tarde persisten.

En estos días de cobardes denuncias anónimas que ponen nombres y apellidos en textos que se enmarcan en disputas personales, AEROMARKET reproduce parte de un texto escrito por el director de aquella época, en el que se exponían problemas que limitaban y atrofiaban nuestra aviación civil. Se reproduce parcialmente el texto para que se recuerde que la línea editorial de esta publicación no responde a cuestiones espasmódicas ni a compromisos que no sean con la aviación civil.

 

Hace 28 años, en el contexto de una aviación controlada por la Fuerza Aérea, Horacio Víctor Franco escribía:

«El ingenio burocrático del personal estatal y militar (CRA), con inocultable apego a métodos que generen recursos, aprovecha posiciones, amparado en los vericuetos de normas maliciosas o equivocadamente interpretadas, son señores de jerarquía militar que no se resignan vivir con la austeridad ajustada a las limitaciones que les impone la crítica situación económica. Es así que ha caído en la ligereza de instrumentar una curiosa fuente de ingresos que hemos dado en llamar «la industria del viático».

»El germen origen de este novedoso sistema de proveer recursos extra para personal militar en funciones civiles de la aviación parece surgir de la reflexión escuchada de boca de un alto funcionario con despacho en Junín 1060 (dirección en que se administraba parte de la aviación civil) “El que tiene un avión es porque tiene plata; entonces que pague”, sesuda afirmación de la que nos hemos ocupado en estas columnas en otras oportunidades.

»En efecto, la empresa o individuo que ha tenido la “feliz” iniciativa de adquirir un avión fabricado en el extranjero, la operación no se le circunscribirá sólo a la transacción comercial; imposible, tratándose de un avión que pueda ser tan fácil. Si el modelo no ha sido homologado en nuestro país, aunque si en origen como Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania o país de avanzada, nuestra burocracia le exigirá que funcionario o funcionarios viajen a ese país para que “revisen e inspeccionen los parámetros técnicos” desconociendo expresamente la homologación oficial extendida por autoridades competentes de ese país. En consecuencia el propietario deberá sumar a la inversión de su compra un viaje con viáticos de técnicos de nuestra Aeronáutica para trasladarse hasta la fábrica, generalmente ubicada en países notablemente más avanzados que el nuestro en materia aeronáutica, al costo adicional de 376 dólares USA por día, importe fijado por la misma autoridad aeronáutica local, y pasaje de ida y regreso.

»Algo parecido ocurre con los pilotos de las empresas que cambian de avión. Generalmente reciben instrucción y se los habilita en reconocidos centros de instrucción en el extranjero como lo es Flight Safety Internacional, con intervención de la Federal Aviation Administration; pero hete aquí que Fuerza Aérea exige, sin necesidad, que el examen debe tomarlo personal argentino, por lo general oficiales retirados de la fuerza, sin experiencia y sin antecedentes que pueda acreditar haber tripulado antes el tipo de avión cuyo piloto se propone habilitar. Bajo este rebuscado pretexto el patrón del piloto deberá solventar pasajes y viáticos a un inspector para que habilite su piloto en el extranjero.»

Aquella editorial que denunciaba hace casi tres décadas, prácticas que con pequeños cambios persisten en el ENTE actual ya escindido de la aviación militar, terminaba señalando:

«La “industria del viático” son tipificados casos de exacción o corrupción encubierta, marginando elementales principios de ética y corrección institucional dentro de la aviación civil.»

Muchas veces las soluciones racionales no requieren de grandes mentes pero sí de voluntad y coraje.

*La aviación civil fue separada de la militar por decisión de la Administración de Néstor Kirchner, mediante el Decreto 1770/2007.
Te interesará
1 comentario
  1. Carlos dice

    Según se decía en manos civiles la aviación iba a avanzar a pasos agigantados. Casi 30 años después todavía quedan algunos membretes o resabios del CRA.

Responder a Carlos
Cancelar respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

AeroMarket - Noticias Aeronáuticas e Interés General. Copyright © 2018 Todos los Derechos Reservados.
Quiénes Somos       Contacto

Diseño y Desarrollo Web - Emiliano Gioia