La semana aeronáutica

Del 17 al 23 de marzo de 2021 • Por Luis Alberto Franco

El intento de APLA

Por ahora es un intento. Las cartas documentos (CDs) se despacharon y se recibieron, pero no hay nada concreto ni legítimo. La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), con la combativa impronta de Nicolás Capella, despachó intimidatorias CDs a las empresas 135 en una maniobra sin fundamento jurídico, según letrados laboralistas consultados por Aeromarket. Buscan representar a todos los pilotos pero legalmente no pueden hacerlo”, dijeron.

Librados del obstáculo que fue la Unión de Pilotos de Líneas Aéreas (UALA) –que murió por la anemia de sus dirigentes y dirigidos, aunque en el barrio se dice de otra forma– el fundamentalismo corporativista va por más. Se recordará la arenga: ¡Vamos por todo! Las primeras víctimas son quienes arrían sus derechos.

Sólo basta apelar a la memoria de quienes están informados para ubicar a Capella y su disputa con la Dirección Provincial de Aeronavegación Oficial (DPAO) a poco de asumir el gobierno anterior. APLA ya estaba incubando allí y fue ese sindicalista uno de los más fervorosos luchadores contra el cambio, aunque en aquella primera etapa de gestión provincial se recuperaron varias aeronaves.

Se presenta un momento en que es imprescindible la lucidez y la unidad para sostener los derechos que la Constitución y las leyes consagran. El ataque que comienza a desplegarse sobre la aviación privada (135) llevará a que más aviones abandonen el país (los que aún quedan) y las consecuencias son que habrá menos trabajo para los pilotos, talleres, técnicos y proveedores de la aviación. También recaudarán menos EANA, AA2000, ANAC, etcétera.

Al desaliento que significan las trabas y la avalancha de impuestos y gabelas ahora se suman las presiones gremiales. Es paradójico: en plena revolución tecnológica, en donde una vacuna que tardaba 10 años en desarrollarse se concreta en meses y los aviones ensayan nuevas fuentes de energía y sistemas autónomos de vuelo, hay dirigentes que se anclan al Siglo XVIII y la primera Revolución Industrial. Esto no tiene chances de salir bien y las causas de este intento de avasallamiento, si se lo permite, será la  reducción de la aviación.

Tómese conciencia: la siniestra perinola de una sola cara en la que “TODOS PIERDEN” está girando y sólo ganan los que tienen los reales privilegios –o privilegios reales–, que la ponen en movimiento; son ellos son los que viven a todo lujo y hasta tienen chance de ser designados embajadores en un organismo internacional como la OACI o como aquella señora del Kavanagh que conoció las mieles de los círculos diplomáticos de Caracas y Londres. En fin, como en “La granja de los animales”, de George Orwell, Snowball, Squealer y Napoleón son los únicos que al final de la historia sacan su tajada.

Vendrán promesas incumplibles que tal vez los pilotos más nuevos, desesperados o ingenuos crean. El consejo para ellos es que hablen con los varios venezolanos aeronáuticos –incluidos ingenieros de gran experiencia– que están trabajando en la aviación argentina porque el testimonio sobre lo vivido en el feudo del Orinoco es un recuerdo del futuro si el intento en marcha prospera.

¡Empresarios, no se dejen intimar porque el intento no no tiene sustento legal! ¡Pilotos, no se entreguen a cantos de sirena que en ningún lado han hecho progresar la aviación! La misión asignada al señor Capella es establecer una “cabecera de playa”. Incluso en contra de decisiones ya resueltas por la Secretaría de Trabajo en intentos similares del pasado.

Una reveladora experiencia. Ayer un piloto recriminaba a Aeromarket a raíz de una encuesta que se realizó en Twitter (que por cierto resultó anormalmente compartida entre personal de AR) en la que se preguntó “¿Cree que el intento de APLA de representar a todos los pilotos, más allá de los de líneas aéreas, favorecerá el desarrollo de la aviación?” se recibió el siguiente comentario, que luego fue borrado: “No entiendo esta encuesta. Tengo una hija de 3 años que está enferma hace 3 días. Salgo del médico y no tengo plata para comprarle un regalo porque estoy desocupado. Lo que sí tengo es una obra social gracias a los compañeros de APLA que me dan cobertura médica para que atiendan a mi hija …”. Se comprende la impotencia y el dolor, no es posible apartarse de la total empatía con la angustia de un padre, sin embargo, es imperioso explicar que la causa del problema que expresa no es la generosidad de un gremio que entre otras cosas tiene a su obra social quebrada y se mantiene gracias a enormes subsidios a la compañía en que trabajan sus afiliados, sino por la falta de inversiones y la inseguridad jurídica que medidas como la intimidante carta documento de APLA  generan. Es cierto que el mundo entero tiene pilotos suspendidos y con sueldos reducidos, pero justamente es en esa situación que se debe observar la seriedad de la dirigencia sindical que sin claudicar en la defensa de derechos, ve todo el escenario y resuelve priorizando las fuentes de trabajo y fortaleza empresarial. Lamentablemente ese no es el caso argentino.

¿Cómo seguirá esta jugada?

Se verá.

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Una contradicción en sus propios términos

El hilo de tweets de la ANAC del pasado 19 es sorprendente, aunque ya pasaron dos semanas desde que se escribió aquí sobre el realismo mágico que inspira a las autoridades. Los tweets dicen así:

La ANAC eleva a la categoría de «internacional» al aeropuerto El Calafate ­–dice @ANACargentina–, que podrá contar con más opciones para volar desde y hacia el exterior, ofreciendo una programación de rutas en forma directa, sin tener que pasar por los aeropuertos de Bs. As. u otros del interior.

”Elevar la categoría a internacional permitirá desarrollar considerablemente la economía de la región, dada la importancia estratégica de la ubicación del aeropuerto santacruceño para el desarrollo de las industrias relacionadas con el turismo y la energía.

”La Resolución Nº 77, emitida por la Administradora Nacional de Aviación Civil, @PaolaTamburell1, permitirá tener una oferta de vuelos internacionales permanentes, que antes eran solicitados de forma excepcional con mucha antelación”. Vaya alharaca mientras la aviación civil se cae a pedazos. No es que Aeromarket vea siempre la mitad del vaso vacío, sino que llega de todos lados a la redacción información que prueba que el vaso está como está.

Mientras se difunde una Resolución rimbombante para El Calafate, el lugar en el mundo de la señora, en Ezeiza (¡EN EZEIZA!) faltó una ambulancia por varios días (y la que está hoy es vieja, sin equipo ni personal apropiados), el camión de bomberos no funcionó ante un incendio, y gremios responsables se plantan ante Paola Tamburelli, porque carecen o no funcionan correctamente los VHF que posibilitan estar en la frecuencia en el área de maniobras conforme lo dictan las pautas de seguridad operacional. ¿Cuál será la interpretación de “Categoría Internacional” que hace la autoridad aeronáutica? ¿El Calafate tiene lo que falta en el principal aeropuerto de la nación?

Además, la aviación está semiparalizada por pura desidia gubernamental. En las últimas semanas, antes de la más reciente situación pandémica, en San Fernando y en Ezeiza se perdieron vuelos y clientes mientras los pasajeros quedaban varados, porque no se logró que Salud firme los permisos, y ANAC, salvo algunos héroes que hacen más que lo imposible y se nota, no gestiona ni explica cómo funciona la aviación a médicos y abogados que no tienen la mínima idea sobre el particular. No hay gestión de alto nivel por una razón: ¡a la ANAC NO LE INTERESA! Claro, esto no afecta a Aerolíneas Argentinas, su mandante.

Al magister en Economía y Gestión de Salud, Arnaldo Darío Medina, de la Secretaría de Calidad en Salud le da lo mismo firmar que no firmar, o firmar si no tiene otra cosa que hacer, y parece que siempre tiene otra cosa que hacer, dado que fuentes confiables de Aeromarket aseguran que muchas veces la respuesta es “no tuvo tiempo”.

Esto no pasa en el MUNDO, donde la aviación está poniéndose en marcha a pesar de todo. Por ejemplo en Estados Unidos, que ya registra cifras importantes de movimientos de pasajeros en los aeropuertos y la aviación general retoma su ritmo. Y no es un caso aislado. Esta claro que vacunaron.

Aquí hubo permisos que se enviaron con 10 días de anticipación y durmieron el sueño de los justos en Salud hasta que se vencieron o se dieron por vencidos los pasajeros. ¡Es desesperante!

No se trata de permisos que tramitan propietarios de aviones antes de realizar los vuelos con poca anticipación, que por cierto deberían recibir una respuesta igualmente eficiente; sino de solicitudes que presentan profesionales en la materia que conocen las normas y reúnen meticulosamente la información requerida, con PCR válido y todo. Pero la cosa no sale. El trámite siempre es una quimera por la dichosa firma final.

Por supuesto que aquí hay “hijos y entenados” que logran acelerar los trámites. Como pasó con la vacuna. Podríamos decir que el síndrome Desirée (o Stefanía Ferraresi, según se lo vea) se extiende por todos lados.

Para colmo casi todos los pasajeros son argentinos. Aunque hay extranjeros que tienen que venir al país por razones profesionales y contratan empresas especializadas que tampoco logran aprobaciones dentro de las reglas, hasta que los que tienen que venir a la Argentina desisten.

Sanidad de Fronteras también es un obstáculo, pero habría una justificación. Aducen, al menos en San Fernando, que no tienen espacio para realizar los controles (tomar la temperatura y algo más). Al menos eso es lo que ocurría hasta que hace unos días se trabó el vuelo del avión de Eurnekian con destino Bolivia. Una desgracia que podría ser afortunada si ahora, que las máximas autoridades de AA2000 sufrieron el problema en carne propia, implementan un espacio que antes, según el administrador del aeropuerto, era insalvable.

La ANAC, inerte, sigue sin comprender. La sociología separa estatus, rol y papel. Estatus sería lo que se supone hace un individuo (o entidad en este caso); rol, lo que efectivamente tiene que hacer y papel lo que finalmente hace. Con ANAC la sociología no tiene de dónde tomarse. Es sui generis. No le interesa hacer nada. Otra vez, hay honrosos funcionarios que engalanan al organismo, deberían hacerse cargo.

Y se viene la segunda ola y sus cierres selectivos. ¿Qué pasará con la aviación civil?

Se verá.

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La mudanza de ANAC se demoraría

Aeromarket informó hace tiempo que la ANAC se muda, pero parece que todo marcha lento. Cuando aparezca esta columna, el miércoles 24 y por el resto de la semana, no funcionarán los servidores ni habrá atención, lo cual significa que no se podrá acceder al mail institucional de ANAC, a los discos compartidos de las oficinas, al SIAC, al CAD, a Internet y cualquier otro sistema que esté vinculado al datacenter de ANAC.

Lo peor es que mientras esto se escribe la aviación no fue informada del asunto, el dato sólo lo tienen los empleados de ANAC. Otra muestra de que a la autoridad aeronáutica le importa un bledo lo que sucede en la aviación. Ellos no pagan quincenas ni impuestos. Por ahora reciben puntualmente el salario.

Mail recibido por un permisionario hoy, 24 de marzo.

Nuestras fuentes además aseguran que la mudanza está muy trabada. Las versiones son encontradas, algunos dicen que es un problema puramente logístico y otros que la mudanza costaría $150.000.000 y la partida no está. OJO, los problemas de recursos se agravan y no parece que sea por mantenimiento de las máquinas de La Casa de la Moneda.

“No sé si se ahorrará dinero en el largo plazo, si esa es la razón de la mudanza de las oficinas alquiladas al Grupo Olmo, a Moreno y Balcarce, pero la plata no está”, dijo una funcionaria a la que no se le escapan nada. Otro empleado confirma la especie parcialmente: “Parece extraño que a duras penas se logre una partida de $ 36 millones para cuestiones de seguridad que son vitales y se gaste semejante suma para mudar toda un organismo”. ¡Váyase a saber!

Lo que aseguran es que en abril la administradora y el sector sistemas estarán instalados en la nueva locación.

Se verá.

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Inspecciones en San Fernando

Donde parece que no hay descanso es en el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA). En la semana estuvieron realizando inspecciones en FDO junto al administrador del aeropuerto para controlar si las aeronaves en los hangares son las que declaran los permisionarios. El ORSNA debería inspeccionar también cómo AA2000 controla las aves en los bajos aledaños al propio aeropuerto, los pastos crecidos y secos en todas partes y decenas de anomalías para un aeropuerto de categoría internacional. El relevamiento conduce a suspicacias. El control del ORSNA ¿a qué premisas responderá?

Se verá.

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Por ahora eso es todo. Hasta la próxima.

 

Para denuncias e info de lo que pasa en la aviación: aeromarketescucha@gmail.com (La ley protege las fuentes de información del periodismo).
© Aeromarket.
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2 Comentarios
  1. GUSTAVO DE IBARRA dice

    Una semana, cuanto menos, tremenda…………………

  2. Ariel dice

    Dudo mucho que hoy APLA le este pagando la obra social a ningun desempleado…
    Cuando tomaron el retiro “voluntario” los pilotos de Andes en el año 2019, muchos lo hicieron por el incumplimiento de la empresa en no pagar sueldos, y esos pilotos quedaron excluidos de OSPLA.
    Quisieron ser incluidos pagando su capita que era más barato que pagar como individuos pero les dijeron que no.
    Otro tema son los que se jubilan que pueden quedar dentro de OSPLA y atraves de la Caja Complementaria pueden solventar el costo de mantener el mismo plan de salud que cuando estamos en actividad.

Comentarios

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