Low-Cost y mercado laboral

Presión de la demanda sacude al mercado  laboral aeronáutico.

Presión de la demanda sacude al mercado
laboral aeronáutico.

Los gremios se encuentran en “estado de alerta” ante la posibilidad concreta de que se sumen aerolíneas al mercado aerocomercial argentino. Una de las objeciones más firmemente sostenidas por los llamados representantes de los trabajadores aeronáuticos, es que las nuevas compañías aéreas, especialmente las denominadas low-cost, precarizarían las condiciones laborales, razonamiento que, además de contradecir el análisis económico, es refutado por lo que está sucediendo en hoy mismo en Europa.

Desde hace unos días una información sobresale en el mercado aerocomercial mundial: la low-cost irlandesa Ryanair, una de las más grandes de Europa, ha cancelado cientos de vuelos y la causa sería que Norwegian ha seducido a sus pilotos con condiciones laborales más atractivas, lo cual ha generado una crisis en la aerolínea con oficinas centrales en Dublín. A tal punto llega la situación que Ryanair estaría buscando profesionales en varios países, incluyendo Brasil y la Argentina.

Según Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, la cancelación de más de 2000 vuelos no tiene relación con la salida de pilotos, pero las coincidencias despiertan suspicacias. Si bien Norwegian Air Shuttle no ha realizado declaraciones, se estima que unos 140 pilotos de Ryanair se estarían integrando a sus tripulaciones, como así también una cantidad no determinada de aviadores y técnicos de la española Vueling.

Para Kenny Jacobs, director de marketing de la aerolínea Ryanair, la revolucionaria aerolínea Norwegian, que ha innovado el mercado con servicios de bajo costo para viajes de larga distancia, no era una real competencia para la empresa, pero hoy parece que ha quedado claramente demostrado que la lucha comercial no se circunscribe al mercado de pasajeros, sino que alcanza también el laboral ya que la demanda de buenos profesionales es superior a la oferta.

La respuesta que Ryanair habría ensayado cuando la crisis resultaba inminente, habría sido la de ofrecer un “bonus” de 12.000 euros a los comandantes y 6.000 a los copilotos si resignaban vacaciones para cubrir los puestos que quedaron vacantes “sorpresivamente”, además de proponer un paquete de nuevos incentivos laborales, sin embargo aún no está claro si la sangría de pilotos ha sido contenida.

En la clásica obra de Paul A. Samuelson, “Curso de Economía Moderna”, el capítulo “Elementos de la oferta y la demanda”, incluye un epígrafe de autor anónimo que dice: “Incluso de un papagayo se puede hacer un buen economista con solo enseñarle dos palabras: Oferta y Demanda.” Está claro que en un mercado libre, las leyes de la economía se imponen a los prejuicios ya que la mejor forma de mantener condiciones laborales óptimas para los trabajadores es que la demanda de sus servicios sea cada vez mayor, algo que los sindicatos aeronáuticos vernáculos se niegan reconocer. Dicho de otro modo: Si los empresarios buscaran maximizar ganancias a costa de menores sueldos y peores condiciones laborales en un mercado que demanda trabajadores, estos migrarán a empleadores que mejoren las propuesta. Eso sería lo que Ryanair estaría experimentando en carne propia por estas horas y lo que sucedería si más empleadores llegan a los aeropuertos argentinos.


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